Denuncia Green peace que derrame en el Golfo de México tuvo un evidencianconocimiento temprano, contención insuficiente y opacidad oficial
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- 25 mar
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Greenpeace Internacional
El derrame de hidrocarburos alcanzó 50 km² y habría iniciado en una embarcación cerca de la plataforma Abkatún, entre el 11 y el 17 de febrero.
Las imágenes muestran que el incidente era conocido por las autoridades desde fechas tempranas y que hubo maniobras de contención que no evitaron su expansión.
No hubo información pública oportuna sobre la magnitud del derrame, sus riesgos ni las medidas de respuesta, aunque el Plan Nacional de Contingencia prevé notificación inmediata, evaluación del incidente y coordinación interinstitucional.
Semar, ASEA y las demás autoridades responsables deben explicar qué medidas activaron, cuándo lo hicieron y por qué no alertaron oportunamente a la población.
Imágenes satelitales muestran que desde principios de febrero pasado se realizaron acciones de contención ante el derrame de hidrocarburos en aguas del Golfo de México, frente a las costas de Campeche. En esos días, las organizaciones alertamos ante la falta de información y la respuesta insuficiente de las autoridades.
De acuerdo con el análisis de imágenes satelitales, entre el 6 y el 10 de febrero una embarcación permaneció en una zona cercana a la plataforma Abkatún (Lat: 19.2740, Lon: -92.2362), donde habría comenzado el vertido de aceites o crudo en cantidades inicialmente pequeñas. A partir del 11 de febrero, la descarga se intensificó, lo que aumentó significativamente el volumen del derrame.
Para el 13 de febrero, el vertido era claramente visible y al menos cinco embarcaciones adicionales realizaban labores de contención. Sin embargo, las imágenes muestran que estas acciones resultaron insuficientes ante la magnitud del incidente.
El 14 de febrero, la mancha alcanzaba aproximadamente 50 km², equivalente a más de mil veces la plancha del Zócalo de la Ciudad de México. El derrame continuó activo al menos hasta el 17 de febrero, dispersándose posteriormente debido a factores como las corrientes marinas y las condiciones meteorológicas, lo que favoreció su llegada gradual, dispersa y sostenida durante las últimas tres semanas a las costas de Tabasco y Veracruz.



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